Añoranza de las imágenes inexistentes

•Septiembre 20, 2009 • Dejar un comentario

- Asimétrico. Definitamente es asímetrico.

Observaba con recelo el leve tintineo de unas campanas azules, metálicas, mientras se rascaba nerviosa la nariz. Diagonales tangenciales, conos esféricos y variaciones de presión atmosférica. El lento vacío de un eco apagado atrapaba en su matriz el resultado de la unión pluricelular de dos entes deformados por la incapacidad de ejercer la sincronía imaginaria. Cemento, rudo, carente de color. Paseaba mis dedos sobre su esqueleto de metal fundido, frío, desnudo. Los procesos inductivos generaban fórmulas matemáticas que unían olvidadas resoluciones filosóficas en un nuevo y vano intento de lograr la reforma moral que no impida el abrazo coercitivo proveniente de la mentira bajo un signo público de nuevas formas de expresión, nuevas ideas. Zumbidos…

- La posesión del algorritmo adecuado no te hará más fuerte si no lo sabes amar. Hace ya mucho tiempo que de la ciencia perdió toda su razón de existencia – le recriminé.

Ella, ajena, seguía contemplando el devenir zigzagueante de las campanas. Llevábamos días, quizás semanas, en el interior de aquella extraña construcción. La extraña musicalidad de sus columnas atrajo nuestros pasos tras lanzarle la primera piedra en medio de una fuerte discusión acerca de la variación tonal de los rayos solares en función de su intensidad y localización espacial.

- No, no pienso acercarme al Círculo Polar. Es una gilipollez que pienses que allí podrás conseguir un fa sostenido. La energía electromagnética proveniente de un fotón es invariable, parece mentira que reniegues de los principios básicos del dogma.
- Ese es el problema: el maldito dogma. Y tu pérdida de fe en mí.
- Confío en ti, pero no en tus tonterías. Empiezo a estar cansada de perseguir quimeras invisibles, no quiero seguir jugando a ser dios ni seguir manipulando el entorno a nuestro antojo. Creamos, sí, pero a cada paso que damos destruimos todo lo que nos mantenía hasta ese momento.
- Pero el profesor Hausen…
- ¡Debería haberlo matado cuando tuve el momento!

Agarró una piedra y la lanzó contra aquel edificio solitario.

Algo sonó.

[Resonó]

Nos miramos con temor. Estaba ahí, justo enfrente de nuestra de mirada. Cerré los ojos y suspiré. Al abrirlos ella corría hacia la metálica construcción mientras impedía que las piedras amontonadas en sus bolsillos regresasen a tierra firme. Se detuvo ante la portada aún sin esculpir, carente de un pantocrátor en su tímpano, y acarició con suma delicadeza sus columnas altivas. Una tras otra las recorría centímetro a centímetro, palpándolas, sintiéndolas como parte de un ser vivo al que proteger entre sus brazos. Giraba entorno a ellas sonriendo, se diría que bailaba caminando de puntillas entre láminas de feldespato y mica. Juntó sus manos en un acto de redención autocomplaciente y alzó su mirada ante un cielo revoltoso. Pequeños vórtices violáceos surcaban el cielo entre cirros y altocúmulos mientras el suave sol azul de Pantar iniciaba su descenso mensual. Giraba, giraba, giraba… había conseguido esbozar un movimiento solenoidal al compás de sus diminutos pies. ¡Desarrollaba el movimiento caótico descrito por Kolmogórov!

Cesó el baile.

Temerosa a adentrarse en la nave central, dirigió sus pasos hacia una de las derruidas naves laterales. Allí solitarias columnas habían cesado en su deseo de albergar reflejos de crucerías pasadas y permanecían intactas, impasibles, junto a desdichados arbotantes que nunca encontraron un muro que les diera la razón de su existencia. La chica de la larga melena hurgó en sus bolsillos y lanzó una piedra contra una de las columnas.

- ¡Sí bemol!- gritó
- ¡La!- exclamó mientras corría en dirección a la tercera columna.
- !Do!
- Y tú debes ser… – murmuraba mientras tanteaba el peso de la cuarta piedra – ¡Sí!

- !Es una maldita melodía cruciforme!

El interior hueco de las columnas estaba dispuesto a modo de idiófono percutido. Era algo inaúdito. Sonido metálico, claro e inconfundible. Presentaba un ataque corto, rápido y un decaimiento prolongado en el tiempo como si una pequeña orquesta de marimbas se encerrase en cada una de ellas. Dinámico y alterable, el sonido fue propagándose por todo el páramo hasta alcanzar mis oídos. Su altura tonal fue variando conforme la intensa curiosidad y el asombro inusitado lanzaba piedras a mayor aceleración. El sonido se prolongaba en el tiempo…

Se prolongaba en el tiempo…

Se prolongaba en tiempo y producía una extraña amalgama de sensaciones que erizaban mi piel. No eran simples notas musicales, no eran melodías. La confusión sonora dejó paso a las vibraciones corporales. Golpeaba con fuerza cada una de las columnas y las abrazaba. Hacía suyo su latir, su pasión. Cada golpe resonaba sobre su caja torácica y generaba una serie de estímulos desconocidos para ella. Acercaba sus orejas hacia los tubos resonantes y trataba de auscultarlos. Los acariciaba lentamente con una fina lámina pétrea y escuchaba su respiración, el lento lamento de altas frecuencias producido en su interior. Y entonces gritó, aunque no la pude escuchar hasta estuve tan cerca como para arrebatarle la siguiente piedra.

- Asimétrico. Definitivamente es asimétrico.

Epitafio I

•Septiembre 13, 2009 • Dejar un comentario

Ahora es tiempo de recordar la desaparición de Grahan Chapman, sin duda el “mayor aguafiestas que muchos han conocido”. Es bien sabida la hora de un nacimiento, pero nunca la de una despedida. La incertidumbre de esta fecha a unos asusta y tratan de esquivarla, pero a otros motiva para seguir buscándola y poder marcharse con el trabajo bien hecho. A veces, menos de las esperadas, aparece el impertinente que tacha de cobarde a quien ni huye ni busca su desenlace, aquel que opta por la salida fácil y el salto al vacío. ¿Cobarde? No creo que la única persona viva en un mundo desangelado, carente del mínimo principio de humanidad y ausente de la sensibilidad otorgada por las nubes recostadas entre sonrisas, sea un cobarde cuando vive rodeado de carne muerta, putrefacta. Su fuerza y energía han bastado durante años para mantener aún un delgado hilo que una a los muertos con las cosas buenas de la vida, pero ahora el camino se bifurca y aunque todos aquellos que fueron ayudados a sentir morirán, a nosotros no podeís matarnos…

… ya estamos muertos.

Vusi Mahlasela – When You Come Back [1992]

•Agosto 26, 2009 • Dejar un comentario

Cuando uno se dedica a esto de la música quizás lo más complicado de asimilar sea el uso e interpretación de la inspiración; ya no sólo su propio reconocimiento, sino saber concretar el momento dando en el que debes confíar en ella y seguirla. A lo largo de su carrera, tanto como cantautor como poeta y activista, Vusi Mahlasela no se ha separado de su musa regalándonos en cada disco un precioso y variopinto conjunto de canciones enraizadas en el folk africano.

Mahlasela es un hombre de estos únicos, de los que ya quedan pocos en el concepto de la música popular entendida desde el prisma occidental. Guitarrista, percusionista, compositor, arreglista y lider de una banda que ha servido de puente para unir varias generaciones tanto en su país, como fuera de él. Su música, innegablemente, camina entre el folk, la world music (terminaré odiando esta etiqueta), el blues y el soul que, en este caso, da una carga emocional y una profundidad a su compromiso por un futuro mejor tras los tiempos oscuros del Apartheid sudafricano. Sus canciones son un bello canto a su país y su gente, una historia común con un pasado y un presente que se encargan de construir nuevas esperanzas para el futuro.

Vusi Mahlasela nació en 1965 en Pretoria, Sudáfrica, y desde muy joven cayó bajo el embrujo de la música construyéndose su primera guitarra siendo apenas un niño con una lata y con hilo de pescar. Ya desde su adolescencia Vusi se movía entre la figura de cantautor y la de un poeta comprometido unido a organizaciones juveniles que luchaban contra la discriminación racial de su país.

Su profundo activismo le llevo a participar en recitales poéticos, en vigilias nocturnas, funerales y manifestaciones contra el Apartheid que provocarían un marcaje férreo por parte de la policía hacia su persona. Debía mantener siempre al corriente de su paradero a las fuerzas de seguridad, su material, tanto musical como poético, era requisado con frecuencia forzando así a Vusi a su memorización. Eran tiempos en los que las personas como él, activistas sociales comprometidos, “desaparecían misteriosamente” y nunca más volvían a ser vistas sin que nadie diera cuenta de ello. Mahlasela nunca sufrío uno de estos secuestros de estado por fortuna, aunque estuvo varias veces retenido contra su voluntad. “De alguna forma tienes que sacar coraje. Miras lo que está pasando con tus compañeros y ves que su sufrimiento tiene que ser narrado y no tienes que tener miedo” cuenta el artista sudafricano.

Ya en 1988 entra a formar parte del Congreso de Escritores Sudafricanos donde su confianza y seguridad aumentan tanto como poeta como escritor. Son tiempos de encuentros, de nuevas amistades y grandes descubrimientos culturales. Entabla contacto con poeta sudafricano Lesego Rampolokeng (con el que colaboraría ya en el siglo XXI en la canción Sower of Words junto a Dave Matthews) mientras cae bajo el influjo del discurso de artistas como Miriam Makeba o Philip Tabane y se deja enamorar por la obra de Víctor Jara, siendo éstas sus principales influencias a la hora de componer música y perpetrar sus letras de alto calado social.

Vusi nunca conoció a su padre, encontraría su tumba seis meses después de su muerte ya en el año 2000, y cuando todavía estaba disfrutando de su veintena su madre murió en una iglesia justo un año después de la primera grabación de su hijo. Tras este trágico hecho escribe River Jordan en homenaje a su madre; inspirándose en ella y en la fuerza y motivación de los líderes políticos sudafricanos, en concreto Nelson Mandela, comienza la grabación de su primer album oficial, When You Come Back, en 1991 con la producción de Lloyd Ross (con el que volverá a trabajar en el futuro en discos como Guiding Star ya en 2007).

El activismo de Mahlasela sigue presente todavía en sus canciones y en su vida diaria. Tras el final del Apartheid actuó en la vuelta de Mandela en 1994 y, ahora, es embajador de la Fundación 4664 capitaneada por el propio Mandela. Ha participado en documentales como Amandla! A Revolution in Four-Part Harmony que ilustra la lucha por la igualdad racial por parte de artistas y músicos provenientes de Sudáfrica, quizás éste fue el primer encuentro entre el público americano y Mahlasela. Un año después, y gracias a su amigo y admirador Dave Matthews, aparecería a través de ATO Records un recopilatorio lleno de belleza, alma y lucha que causó un gran impacto en los oyentes norteamericanos tras la devacle moral que supuso aquel septiembre fatídico para unos pocos aún sin ser un producto de lengua inglesa.

Y sin duda esa es la mayor fuerza de Vusi Mahlasela, el factor diferenciador que lo convierte en un artista a seguir. Su música traspasa fronteras gracias a un optimismo ilusionante, una alegría constante y un deseo perpetuo de lucha social por un futuro mejor, no sólo en Sudáfrica, sino para todos. Mahlasela puede que tenga un don y él asume la responsabilidad de su tarea: “Sé que tengo algo como si estuviera dado por Dios y tengo que usarlo de manera positiva“.

www.vusimahlasela.com

Staff Benda Bilili – Très Très Fort [2009]

•Agosto 24, 2009 • Dejar un comentario

Staff Benda Bilili no se parecen a nada que hayas visto u oído antes. Un grupo de músicos callejeros parapléjicos que vive en las inmediaciones del zoo en Kinshasa, Congo, nos presenta una música con un gran poder para asombrar y mucha bellleza en su interior. Hipnóticos [i]grooves[/i] arraigados en la rumba sobre los que discurren las voces vibrantes de sus cuatro componentes que, tan pronto, te pueden recordar/transportar a la relajación y la buena vida cubana, como presentarse ante ti bajo una de las reencarnaciones terrenales del mismísimo [i]Padrino del Soul[/i]. En sus canciones es obligada referencia la vieja escuela del [i]rythm & blues[/i], la cantera africana de blues de los últimos cuarenta años es increíble; la fusión de ritmos con la incursión de pasajes meramente reggea o algún arrebato funk.

Cuatro señores, guitarristas y cantantes, que se mueven en triciclos personalizados debido a su invalidez forma este grupo. Dicen que su música es tan pasional y su entrega en vivo tan desmesurada que no resulta extraño verlos bailando arrastrándose por el suelo con las manos extendidas hacia el cielo levantando una alegre súplica al creador. Ellos son el núcleo de la banda, pero están acompañados por una joven sección rítmica acústica por encima de la cual se situa Roger Landau, un niño de la calle que la banda acogió en su seno, que practica unos solos delirantes mediante un laúd de una sola cuerda que él mismo diseñó y construyó a partir de una lata encontrada en la basura.

Las letras de Staff Benda Bilili son sabias, consejos irónicos dirigidos a las personas de la calle. Nadie como ellos conoce el significado de la indigencia y la pobreza, pero en sus letras tratan de insuflarnos ese optimismo, esas ganas de vivir que posibilitan que ellos, cada día, salgan adelante. Una de sus canciones más conocidas, sin dudas, es “[i]Polio[/i]” un bello canto para que los padres vacunen a sus hijos contra esta dura enfermedad. En Lingala, “Benda Billi” significa “mira más allá de las apariencias”. Titulado[i] Très Très Fort[/i] ([i]Muy muy fuerte[/i]), su primer album fue producido por Vincent Kenis (Konono Nº1, Kasaï Allstars, Congotronic,…). Todas las canciones fueron grabadas al aire libre cerca de las instalaciones del zoo donde la banda vive. El albúm vio la luz durante en marzo de 2009 bajo el auspicio de [i]Crammed Discs[/i].

La versión física del disco contiene algunos vídeos extras dirigidos por Belle Kinoise, conocido como Florent De La Tullaye, y Renaud Barret, que descubrió a la banda mientras grababa en Kinshasa el documental [i]Jupiter’s Dance[/i]. Florent y Reunado han estado documentando la historia de la banda desde 2004 y están trabajando en una cinta de largo minutaje dedicaba a la vida de Staff Benda Bilili, desde su vida en las aceras de Kinshasa su próximo desembarco en Europa para ofrecer sus primeros conciertos.

http://www.myspace.com/staffbendabilili

¿Alguien reconoce esta versión? Vamos, es fácil. Antes del segundo veinticinco ya se debería saber ;)

Mash Up I

•Agosto 9, 2009 • Dejar un comentario

La realidad me abofetea otra vez sin mayor reparo que el corazón impío de quien oculta sus ojos al paso del sombrerero mendicante. La sucesión de extraños acontecimientos que dirigen mi sino hacia la tragedia me enfrenta a una serie de decisiones drásticas y escuálidas que empujen mis huesos más allá de la escasez y el hambre. La precisión de los errores alcanzados…

[...]

La indeterminación de la incógnita marcada tras el as de picas se vislumbra vencedora en un ámbito inoloro de deseos frustrados y pequeñas ilusiones que compartir más allá del amplio espectro eregido entre la fisonomia alfa y la beta engendrando así una lucha de singularidades que nadie nunca pudo reprochar ni aún en el más profundo de los rechazos…

[...]

La delicadeza de tu ligera figura resaltaba mientras te hallabas embutida en un circo de algodón que aplaudía cada giro, cada movimiento de tu serpenteante cuerpo. A la luz de mis debilitados ojos tan sólo ofrecías contornos y rasgos desdibujados que completar en un ataque libinidoso que haga de tus hombros el comienzo de un ardiente deshielo que…

Lucías tranquila, ajena a la inquietud que generaban tus piernas entre las sábanas dejando para mi alboroto y eterna insatisfacción un bello conjunto negro que oculta tus vergüenzas y mis miedos nauseabundos ante la inquietud que alberga mis ansias expectantes del cálido abrazo desinteresado de quien regala sonrisas cuando se le piden explicaciones.

[...]

La resignación como única alternativa a una adulterada realidad fraguaba encuentros asombrosamente mansos en espacios ocultos a la visión, lugares recónditos en los que poder abrazar la perversión de la soledad infundada en leves parapetos morales que alejan al deseo de la realidad convirtiéndolo así en un desasosiego lastrado en las huellas dactilares fijadas en el liviano cristal que oculta tus ojos de la persistencia ilusoria de quien piensa boca abajo mientras sueña con la imagen ya perdida y distante de una inocencia renovadora que agita y dispara el cansancio acumulado en distintos periplos de devastadora violencia cegada por la insensatez manifiesta de quien destruye sin gozar de la lectura y construye nuevas herejías por las que circularán antiguos pecados.

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•Julio 14, 2009 • Dejar un comentario

La escualidez invisible de la conducta moral apropiada a una condición animal que realce el único sentimiento de pertenencia a un género ausente de mayores calificaciones pertenecientes a la indomable barbarie acelerada que destruye todo en un camino que cimenta de dolor todas las arterias urbanas por las que el pensamiento único fluye organizando a su paso engambres inertes de sombras de vacías palabras y serio discurso lubricado en el desdén y la ansiedad de quien por placer no ansía más que la falta de libertad, no ya propia sino la ajena a él mismo, para navegar así entre las montañas del ostracismo lanzando por la borda estratificada los nuevos ritos y leyendas de una ilusión por construir más allá del ideario anacrónico de quien necesita inventar Rosetas cada día para discernir su mentira sobre nuestra verdad y en un intento audaz de verborrea sin igual para defender su poder ejercido desde la cosmogonía del pensamiento erigido en su simiente a base de palos y piedras en aquel instante donde todos los cachorros precisan del violento juego de la lealtad aún mal entendida y el disfrute de la disputa terrenal sin celos ni olores seductores de los que escapar en su afán de conocer la victoria en una batalla sin rival en la que sólo la altura de los egos resta credibilidad al intento más sincro de dominar el mundo bajo un único pulso tonal que emerja desde la cavidad supraglótica y aglutine bajo su signo esperanzador la conjunción de las almas devastadas en el tránsito etéreo de realidades sesgadas producto del barbecho intelectual al que directamente y sin tapujos somos asignados tras ser desposeídos de nuestro último vínculo maternal en el primer intento denotativo de prolongar la subyacente situación de precariedad comunicativa que relegue y condene apenas cualquier atisbo de ligera imaginación que sea capaz de deconstuir el presente para jugar a construir horizontes nuevos que esgrimir ante el ataque valdío de quien no entiende que la dominación sólo es placentera cuando es libre e íntima y no condicionada y obligada.

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•Julio 13, 2009 • Dejar un comentario

La ausencia de suelos por los que divagar lentamente conducía mis pasos en un constante rumor a gasolina que flotaba justo por encima de las ilusiones de los pocos renegados que, en su valentía, aún osaban alzar la mirada y contar estrellas a plena luz del día. La caracterización engañosa de esta fina pompa de jabón hace que el miedo a despertar traslade este nuevo viaje hacia la búsqueda contínua de un pensamiento sinusal olvidando así la razón de la estabilización social que nos encuadra y aisla en inabarcables estructuras de hormigón. El miedo ante la palabra ausente sobre el tránsito desordenado de tensiones y empujones, penas e ilusiones; no debía esta vez estirar sus brazos sobre mi sombra desganada frente a la capacidad inherente de los incapaces de escuchar el leve aullido del mar atrapados en un desagradecido viaje celestial que les impide compartir una sonrisa con aquel que sin prisa hace tiempo que ya no analiza, sólo mira e improvisa y cuando quiere gritar de él sólo escucharás una risa.

Baña Tour 09

•Julio 9, 2009 • Dejar un comentario

El tiempo se me ha echado encima de mala manera y ahora las consecuencias pican como picaban las rodillas en el cemento del patio del colegio. El bonito desarrollo lógico de una teoría con respecto a la música y la capacidad humana para sumergirse en ella para traspasar fronteras internas e iniciar nuevas vías de descubrimiento apenas quedarán reducidas a enumerar varias fechas consecutivamente. Tampoco cabe el discurso acerca de las olas y sus crestas, el eterno vaivén de un pulso sumergido que acompasa nuestras vidas con sabor salado ni la placentara sensación de quien, rodeado por agua, disfruta tendiendo su espalda sobre ella y respira profundo observando el devenir de las nubes plácidamente. Cambiamos la desnudez de unos pies sedientos del masaje del siliicio por la estrechez del ángulo muerto de una viga de cemento.

Quizás sea por eso, al fin y al cabo, por lo que esta gira se llama Baña. Se trata de disfrutar de la experiencia de la música en vivo de tal manera que al cerrar los ojos podamos sentir el olor del mar. Recuperar aquel paraíso perdido tiempo atrás en una absurda conspiración para aniquilar el portento de la imaginación. El mar… quizás sea esta la única manera que encontramos para relajarnos, para ser la persona que siempre quisimos ser. Y es hora de bañarse en ese mar, pero nuestro mar será de ondas sonoras, experiencias y colores. Las próximas inmersiones serán:

* BBK Live [Bilbao]

* Drowning Dog & Dj Malatesta+Collectif Mary Read+Mentenguerra+NoGlobal [Madrid]

*F.I.B. [Beniscàssim]

* Placebo + Lagartija Nick + Dorian [Granada]

* NIN + Alec Empire [Madrid]

* Reggae Canarian Tropic [Gran Canaria]

No te olvides el bañador.

Rap Guerrilla & Masquepalabras.org

•Junio 23, 2009 • Dejar un comentario

!Tremendo fiestón el próximo 14 de julio en Madrid! Los amigos de Rap Guerrilla y la familia de Masquepalabras.org nos presentan uno de los eventos del verano. Una noche de rap y actitud, compromiso social y desobediencia.

A partir de las 21.00 horas en La Boca Del Lobo, calle Echegaray 11. Se ruega estricta puntualidad. El bolo terminará sobre las 24.00.

* Drowning Dog & Dj Malatesta
California, San Francisco, EE.UU

* Collectif Mary Read
St. Ettiene, France.

* Mentenguerra
Grita! Tour 2009. Madriz Locos!

*NoGlobal
Presentando MadCityConnection

En serio, esto es un pepinaco de concierto de dimensiones considerables. Mira que me voy a hinchar a conciertos este verano, pero como pueda ir esa noche a La Boca Del Lobo… se va a cagar la perra!

The birds are after us

•Junio 22, 2009 • Dejar un comentario

La mecanización aparente de un subsistema jerarquizado de ternura no ejemplificante ocultaba ansiosas esperanzas forjadas en el devenir de otros entes, en este caso marinos, sometidos al estricto ritmo del cambio lunar. Era tal la profusión de deseos aún por destrozar en ilógicas batallas morales que los guerreros del olvido apenas distinguían la sangre pacificadora de los añicos anhelados bajo el perenne manto de terciopelo que persistía aún entre las tristes sombras desgañitadas frente a la casual estupidez de quien, ciego, no es capaz de pintar sonidos arbitrarios sobre telones de iris con la única emergencia de secar sus dedos manchados por la sonrisa inalterada de quien, a través de la palabra, sólo buscó la comprensión de un mundo encorsetado en la recreación monótona de patrones mediante la abundancia imaginativa y un profundo sentimiento arraigado en el desconocimiento de la auténtica fisionomía inerente a la materia orgánica que conformaba ilustres, e incontables, columnas de mártires que, aún con vida, alcanzaron su condición tras renunciar a la hecatombe marginal de sueños e ilusiones por compartir en la delicada construcción de la utopía, no ya como destino, sino como eterno camino hacia una concepción demoledora de frustraciones y actitudes.

Apareciste ante mí íntima y generosa, sonñolienta. Las añoradas legañas del descanso inmerecido sustraían parte de tu capacidad facultativa para el análisis pormenorizado de pensamientos ingrávitos, aleatorios. Recogiste la desnudez de tus pechos bajo el amparo acartonado de una raída camiseta que había guíado nuestras prospecciones sensitivas en recónditos parajes alimentados por la negación de la evidencia de nuestro propio génesis funambulesco. Escondías tus rodillas junto a tu aparente insatisfacción en una delicada composión curvilínea abocada al sudor mutuo que nunca desdeñé mientras recorrías cada centímetro del sofá en busca de un tratado contínuo acerca de los procesos de producción oníricos.

- Hueles a cereales con leche.

Sonreías mientras alborotabas tu ya de por sí desordenado cabello en una alegre algarabía que conducía a mi mirada a lo largo de toda tu espalda. Encogías los brazos dentro del mustio algodón blanco y jugabas acariciando tu cuerpo deshaciéndote de mi antigua camiseta. Otra vez desnuda frente a mí mostrabas tus labios juguetones sin dejar de ocultar tus senos en un ingenuo juego púdico tras algunos mechones revoltosos. Te rascaste nerviosa la nariz.

- ¿Quieres desayunar conmigo?